| Es una especie endémica de los Andes en Argentina, y de la zona central de Chile, creciendo desde el sur de la Región de Coquimbo (IV) a los alrededores de La Unión (X Región) desde los 33 a 40º latitud sur. Es un componente muy importante en el bosque esclerófilo, especialmente en la zona costera, donde se asocia principalmente a peumo y litre. Prefiere suelos poco húmedos, y es ligeramente acidófilo. Es sólo moderadamente resistente al frío, y requiere de luz solar constante. Se multiplica por semillas, pero las plantaciones se realizan normalmente mediante esquejes de madera nueva. |
| Por su uso comercial, (extracción de la boldina), el cultivo del boldo se ha introducido a Europa y África del norte. Utilización y Consumo: El fruto del boldo es comestible, y ha sido consumido crudo y cocido desde la época precolombina. La corteza, rica en taninos, se emplea también en la curtiembre. Sin embargo, el más apreciado de sus productos son las hojas, utilizadas para la preparación de infusiones digestivas, para el tratamiento de la vesícula biliar y de las afecciones hepáticas. | |
| El principio activo de las mismas es un alcaloide, la boldina, que tiene efectos coleréticos, colagogos y diuréticos; presenta también concentraciones menores de otros alcaloides, especialmente isoboldina y laurotenina. De las hojas se extrae también un 2% de aceite esencial, fuertemente aromático, rico en eucaliptol y ascaridol. En altas dosis su consumo puede ser sedante, pero el 4-terpineol presente en el aceite es irritante, y el ascaridol puede ser tóxico en altas concentraciones, por lo que se recomienda su moderación. Estas mismas propiedades hacían que se lo recomendara a comienzos del siglo XX como antihelmíntico | |
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